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Islas Canarias - El Viaje

Latido de Fuego y Alisio. Soy el gigante de lava que toca el cielo en el Teide y la arena dorada que juega con el azul infinito de mis orillas. Soy el susurro de la laurisilva en la bruma de mis cumbres y la memoria de los antiguos pobladores que grabaron su historia en mi piel de basalto. Durante siglos, fui la Última Frontera y el puerto de esperanza hacia el Nuevo Mundo, entregando mi azúcar, mi vino y mi sangre mientras mis hijos partían hacia el horizonte, dejando mis bancales sedientos y mis volcanes custodiando el silencio de unas islas que lo daban todo a cambio de olvido.
 
Hoy te hablo desde la fuerza de mis calderas y la frescura de mis medianías, porque aunque parezco un paraíso eterno bañado por el sol, soy el corazón de una tierra que siente la herida de la escasez y la fragilidad de un equilibrio que no conoce fronteras. No me mires solo como un refugio de eterna primavera; mírame como la madre volcánica que te dio nombre y que hoy necesita que tú también la defiendas. Mis paisajes únicos no pueden absorber más descuido y mi agua, ese tesoro que nace en mis galerías y nubes, se vuelve cada vez más frágil.
 
En cada una de mis ocho islas, bajo el cielo más limpio de Europa, ya hay manos que han dado el paso para que mi identidad no se desvanezca en el océano. Pero no caminamos solos. Llevamos con nosotros la memoria de nuestros antepasados, aquellos que con manos curtidas por el malpaís y la sal amaron este suelo y ya han partido. Ellos ahora son parte de mi ceniza y su esfuerzo resuena en el silbo que cruza mis barrancos. Honramos su legado cuidando lo que ellos protegieron con tanto sacrificio.
 
Fui el jardín de las Hespérides y si me cuidas, yo seguiré siendo tu refugio. ¿Estás list@ para dejar de ser habitante y convertirte en el caballero que esta tierra noble necesita?