Galicia - El Viaje
Sinfonía de Bruma y Granito. Soy el lamento de la gaita que se pierde en la espesura de mis fragas y el estallido de la ola que muere en la Costa da Morte. Soy la piedra mojada de mis catedrales, el final del camino para miles de almas y el misterio que habita en mis rías, donde el mar abraza a la tierra con una fuerza milenaria. Durante siglos, he sido tierra de despedidas y morriña, entregando a mis hijos a los océanos y a mundos lejanos mientras mis aldeas se cubrían de hiedra, mis hórreos quedaban en silencio y mis montes sufrían el azote del fuego y el abandono.
Hoy te hablo desde la lluvia que todo lo purifica y desde la profundidad de mis brañas, porque aunque parezco eterna y de hierro, soy el corazón de una tierra que siente la herida del olvido y la fragilidad de sus ecosistemas únicos. No me mires solo como un paraíso de descanso o un mapa de leyendas antiguas; mírame como la madre celta que te dio nombre y que hoy necesita que tú también la defiendas.
Mis paisajes ya no pueden absorber más ausencia y mi agua, que brota de mil fuentes sagradas, se vuelve cada vez más preciada.
No caminamos solos. Llevamos con nosotros la memoria de nuestros antepasados, aquellos que con manos curtidas por el salitre y la azada amaron este suelo y ya han partido. Ellos ahora son parte de mi arcilla y su esfuerzo resuena en el viento que peina el eucalipto y el carballo.
Fui el fin del mundo conocido y si me cuidas, yo seguiré siendo tu refugio. ¿Estás list@ para dejar de ser habitante y convertirte en el caballero que esta tierra noble necesita?»