Mediterráneo - El Viaje - Agua
Memoria del Mundo y Cuna de la Luz. Soy el azul profundo donde nacieron los dioses y el espejo donde se miraron los primeros filósofos, poetas y navegantes. Soy la ruta de los fenicios, el orgullo de Roma y la sabiduría de Al-Andalus, fluyendo por mis venas de agua desde las Columnas de Hércules hasta las costas de Oriente. Soy el asombro de mis islas que parecen perlas arrojadas al sol y la fuerza de mis acantilados que han visto alzarse y caer imperios mientras mis olas seguían lamiendo la arena.
Hoy te hablo desde la paz de mis praderas de Posidonia y la mística de mis profundidades, porque bajo mi manto de plata y calma late un corazón herido que hoy te pide auxilio. No me mires solo como una postal de verano o un cementerio de naufragios; mírame como el origen de tu propia cultura y el hogar que hoy necesita que tú también te levantes para defender su equilibrio y su vida.
Desde la nobleza de mis puertos milenarios hasta la cala más recóndita y virgen, desde el Estrecho de Gibraltar hasta el rincón más sagrado del Egeo, ya hay quienes han decidido que el olvido no es una opción. No navego solo; llevo conmigo la memoria de pescadores, mercaderes y poetas, de aquellos que con manos curtidas por el sol y la sal surcaron mis corrientes respetando mis vientos y mis leyes. Ellos son ahora el murmullo de mis orillas y el aliento que agita mis bancos de plata.
Fui el centro del universo conocido y la llave del conocimiento humano, y si me cuidas, yo seguiré siendo tu refugio de luz y belleza. ¿Estás listo para dejar de ser habitante de la orilla y convertirte en el caballero que el Mediterráneo necesita?