La Rioja - El Viaje
Latido de Tierra y Cepa. Soy el rojo intenso de mis campos en otoño y el murmullo de los siete ríos que me dan vida desde las cumbres de la Sierra de la Demanda. Soy el silencio de los monasterios de San Millán de la Cogolla, donde las primeras palabras de tu lengua despertaron al mundo, y la fuerza de mis cuevas donde el vino duerme esperando su momento.
Durante siglos, he sido el Cruce de Caminos de la fe y el comercio, entregando mi fruto más preciado a cada rincón del mapa mientras mis aldeas de montaña se vaciaban y mis tierras altas veían cómo el tiempo borraba las huellas de los que siempre cuidaron de mí.
Hoy te hablo desde la calidez de mis bodegas y la frescura de mis huertas, porque aunque parezco una tierra de abundancia y solera, soy el corazón de una región que siente el desafío y la necesidad de mantener vivos sus pueblos más remotos. No me mires solo como una copa de vino o un paisaje de viñedos infinitos; mírame como la madre hidalga que te dio nombre y que hoy necesita que tú también la defiendas.
Llevamos con nosotros la memoria de los antiguos viticultores y monjes, aquellos que con manos curtidas por el sarmiento amaron este suelo y ya han partido. Ellos ahora son parte de mi arcilla y su esfuerzo resuena en el viento que peina mis viñas. Honramos su legado cuidando lo que ellos protegieron con tanto sacrificio.
Fui la cuna de las palabras y si me cuidas, yo seguiré siendo tu refugio. ¿Estás list@ para dejar de ser habitante y convertirte en el caballero que esta tierra noble necesita?