Asturias - El Viaje
Verde eterno que desafía al invierno y el salitre del Cantábrico que curte mis acantilados. Soy el refugio de los Picos de Europa, donde el silencio solo es roto por el eco del orbayu y la fuerza de mis minas, ahora dormidas pero aún latentes en mi memoria. Durante siglos, fui la cuna del Reino, el baluarte que resistió tras murallas de niebla, entregando mi hierro y mi carbón para forjar el progreso mientras mis hórreos quedaban vacíos y mis aldeas se refugiaban en la soledad de los valles.
Hoy te hablo desde la profundidad de mis brañas y el estruendo de mis rompientes, porque bajo mi manto de bosque y roca late un corazón que teme al olvido. No me veas solo como un paraíso de descanso; mírame como la madre brava que hoy necesita que sus hijos vuelvan a caminar sus sendas y protejan su tesoro más frágil.
¿Estás list@ para ser el caballero de este legado y defender la vida que aún respira en mis entrañas?»