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Luz del Origen y Abrazo de la Marisma. Soy el horizonte donde el océano se hizo camino, el lugar donde la tierra descubrió que no tenía fin y la luz blanca que baña las arenas de Doñana. Soy el alma roja de las Minas de Riotinto, la esencia pura de los castaños de la Sierra de Aracena y el murmullo de mis ríos Tinto y Odiel que se funden con el Atlántico. Durante siglos, he sido tu puerto y tu sustento, entregándolo todo mientras mis pinos sufrían el fuego, mis marismas se secaban y mi aire se mezclaba con el peso de la industria bajo el sol del sur.

Hoy te hablo, y aunque parezco un mar de pinos y dunas infinitas, soy una tierra frágil. No me mires solo como una despensa de mar y fresas o un refugio de verano; mírame como la raíz de tu propia historia y el hogar que hoy necesita que tú también te levantes para defender su mañana.
 
Desde los muelles de la capital hasta los rincones de Ayamonte, desde la inmensidad del Andévalo hasta el rocío de mis caminos, ya hay personas que han decidido que el silencio no es la respuesta. Pero no caminamos sol@s. Llevamos con nosotr@s la memoria de nuestros antepasados, aquellos que con manos curtidas por el cobre, la red y la tierra cuidaron este rincón del mundo y ya han partido. Ellos ahora son parte de este suelo antiguo y susurran en la brisa que mueve las arenas móviles.
 
Fui el puerto de partida hacia lo desconocido y la cuna de la luz, y si me cuidas, yo seguiré siendo tu orgullo y tu horizonte. ¿Estás list@ para dejar de ser habitante y convertirte en el caballero que Huelva necesita?