Arga - El Viaje - River
Susurro ancestral de Navarra. Soy la corriente que nace en la sombra fresca de los hayedos de Quinto Real, donde la niebla abraza la montaña y el silencio se hace agua. Soy el Río Arga, columna líquida de Navarra, hilo antiguo que desciende con paso firme desde el norte pirenaico hacia las tierras abiertas del sur.
Me abro camino entre valles y gargantas, acariciando las piedras de Zubiri, donde los peregrinos cruzan mis aguas buscando horizonte. En Huarte anuncio la cercanía de la ciudad, y al llegar a Pamplona me convierto en espejo de murallas y parques, en pulso verde que respira entre piedra y memoria.
He visto correr toros y correr siglos. He sentido el eco de campanas, el murmullo de mercados y el latido de generaciones que crecieron a mi vera. Soy descanso en la ribera, soy paseo bajo los chopos, soy reflejo de puentes que unen barrios y voluntades.
Más allá, continúo hacia la Ribera, donde mi caudal se ensancha y madura antes de entregar mis aguas al Río Aragón, fundiéndome en una historia mayor sin perder mi identidad. No me mires solo como un río que atraviesa paisajes; mírame como la vida que los sostiene.
Fui testigo de reinos y fronteras, guardián de cosechas y centinela de ciudades. Fui defensa natural y abrazo fértil para quien supo escucharme. Si me cuidas, seguiré siendo el corazón verde de Navarra, la senda líquida que une montaña y llanura, memoria y futuro.
¿Estás dispuesto a ser protector del cauce que te ha dado historia, sombra y esperanza?