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Queensland - El Viaje

 La Voz del Horizonte Esmeralda. He sido el testigo de tus pasos desde que el primer sol iluminó mis costas. Soy el susurro de mis selvas tropicales más antiguas que el tiempo, la fuerza de los ríos que bajan de la Gran Cordillera Divisoria y el calor de las tierras rojas del oeste que forjaron tu carácter indomable. Durante siglos, he sido el refugio de una biodiversidad única y el motor que impulsó naciones, entregándolo todo mientras mis arrecifes perdían su color, mis suelos sufrían la sed de sequías eternas y mis bosques de eucaliptos enfrentaban la furia del fuego.
 
Hoy te hablo, y aunque parezco un paraíso inagotable, soy el corazón de una tierra que siente la herida del clima extremo y el peso del descuido. Mis campos ya no pueden absorber más olvido y mi agua, ese tesoro que fluye hacia la Gran Barrera, se vuelve cada vez más frágil bajo el peso del progreso ciego. No me mires como un mapa de recursos o playas lejanas; mírame como la madre vibrante que te dio hogar y que hoy necesita que tú también la defiendas.
 
En cada rincón de mis regiones, bajo el cielo más brillante del sur, ya hay manos que han dado el paso. Pero no caminamos solos. Llevamos con nosotros la memoria de los Guardianes Originales y de aquellos que, con el rostro curtido por el sol, amaron este suelo y ya han partido. Ellos ahora son parte de mi arena blanca y su esfuerzo resuena en el viento que agita las palmeras y el matorral. Honramos su legado cuidando lo que ellos protegieron con tanto sacrificio.
 
Fui el origen de maravillas naturales únicas en el mundo, y hoy te pido que seas el protector de tu propia herencia. Si me cuidas, yo seguiré siendo tu refugio de luz y tu orgullo infinito. ¿Estás list@ para dejar de ser habitante y convertirte en el Caballero del Sol que esta tierra necesita?